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miércoles, 24 de mayo de 2017

¡MALDICIÓN!


Maldición es no tener tiempo.

No poder aprovecharlo en los placeres que nos hacen vivir.

No poder leer,

ni escribir.

Maldición es dejar de hacer lo que amas

porque el tiempo es más rápido que tus deberes.

Maldición, ya no sé leer, lo he olvidado.

El reloj viejo ha caído al suelo, está roto en

mil pedazos, al igual que el tiempo usado

en la vida obligada.

¡Maldición!


Miss Winters.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Estilográficas: (supuestas) desventajas.




Bonito es hablar solo de las ventajas, pero sí, las estilográficas también disponen de (supuestas) desventajas para quién los aspectos positivos se tornan negativos.

-Las manchas de tinta.  Al rellenar la pluma o incluso si rozas tu piel con el plumín, puedes mancharte con la tinta. Si estás en casa o tienes a mano con que limpiarte, no es mayor problema, pero sí estás en una reunión, en el trabajo... puedes dar una mala imagen, al menos que claro, tus compañeros sean felices usuarios de plumas y no te miren mal, ¿quién tiene la mayor mancha de tinta? No obstante, mis manos y dedos suelen estar con manchas casi a diario y todavía no me han echado de ningún lugar.

-Su delicadeza.  Si un bolígrafo Bic se cae al suelo, no pasa nada, Si lo hace una estilográfica... bueno, como mínimo tendrás que limpiar la tinta que ha soltado por el golpe. Y eso si no se ha roto. No obstante, mi querida Faber Castell Loom se ha caído dos veces y está en perfecto estado.

-El fin de la tinta.  En eso que estás escribiendo y notas que el trazo se vuelve más fino, ¡justo ahora! Si tienes prisa, puede ser un incordio abrir la pluma, abrir el tintero, rellenar la pluma, mancharse, cerrar la pluma y guardar el tintero. Por esto, a parte de vigilar el nivel de tinta, podemos cargar la pluma si queda poca tinta antes de salir de casa o llevar un cartucho de repuesto.

-Rellenar la pluma. Se acaba el bolígrafo y coges otro, todo el mundo tiene varios. Pero si se acaba la tinta en la pluma, vas a tardar un poco más en seguir escribiendo... Y te vas a manchar, ¿o soy la única que se mancha?

Vamos con un par de ideas de Korvec:

-El precio de la estilográfica. Como en los comentarios ha dicho Korvec, no es lo mismo perder un bolígrafo que una pluma. Yo no tengo plumas "caras", pero no me gustaría nada perder ninguna aunque sea de 20 euros. Y ya no hablamos si Korvec pierde su Montblanc, se tiraría de los pelos, ¿no es así?

-Ser un bicho raro. Hay gente a la que no le importa ser el centro de atención, pero si no te gusta, puede ser un problema usar un objeto poco común hoy día. Lo más normal es que la gente pase, pero si empiezan a cuchichear no es agradable. Total, es una cosa que escribe, no es para tanto....
Hace unos días estaba yo escribiendo en un bar, esperando, y escuché a unas personas de mi edad sorprenderse por mi escritura. Por una parte pensé: bien, a ver si les pica la curiosidad, por otra parte: ¿ya vale no? No soy un personaje del pasado. No soy snob ni pija ni millonaria. Que por cierto, esto me sabe realmente mal, tenía un par de compañeras de clase, que decían que escribir con pluma es de ricos.... ¿?


Si esto te parecen desventajas, continúa con tu bolígrafo. 


domingo, 6 de noviembre de 2016

Todo está perdido cuando....

Sabes que todo está perdido cuando compras un tintero de un color que no te gusta....

-Miss Winters-